El artista, en este mundo tan cuadrado, es como un futbolista que decide jugar de portero. Observa todo desde atrás y se deja contagiar por la locura de la tribuna, como un hincha facultado para salvar a su equipo de la tragedia.
¿En la cancha? Un opositor al sistema que juega siempre al filo del reglamento.
¿En la vida real? Un padre de familia que se divierte con sus hijos en el vestidor, luego de un partido en el que no fue precisamente el mejor de los ejemplos, porque él no decidió ser el mejor. Su talento firmó por él.
Esto es Nahuel Guzmán: un artista que se transforma cada vez que protege su portería.
El que salió campeón con Newell’s Old Boys en 2013, jugando un fútbol “a lo Barcelona de Guardiola”. El que le atajó un penal a Juan Román Riquelme y llevó a la Lepra a la semifinal de la Copa Libertadores después de 11 años. El de estilo envalentonado que sabe salir jugando. Ese loco que, no conforme con ocupar la posición que genera mayor tensión en una cancha de fútbol, le inyecta aún más adrenalina cada vez que recibe el esférico en el área e intenta driblar a los pobres delanteros. Casi siempre le sale, pero cuando no, se hace cargo del error. El que cuenta chistes a sus compañeros en plena tanda de penales. El que aporta su granito de arena para apoyar a los que tienen menos derechos y recursos en la sociedad. El que se hizo amigo de Lionel Messi en una concentración con la selección de Argentina y después asistió a su casamiento, vistiendo un llamativo traje de color celeste, camisa blanca, moño negro… ¡y tenis rojos!
Ese hombre fichó por Tigres en 2014 y cambió para siempre la historia del club.
A través de este homenaje, recordaremos sus inicios con Newell’s Old Boys, su llegada a Tigres, los campeonatos y todos esos momentos que han hecho del ‘Patón’ una leyenda en activo para la ‘U’ de Nuevo León.
Comentado por: Pello Maldonado.
NAHUEL GUZMÁN: UN ARTISTA EN LA PORTERÍA
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